Adorno: lo nuevo y la duración
Las obras no tienen poder alguno sobre su duración, que donde menos garantizada está es donde lo presuntamente temporal ha sido abandonado en beneficio de lo permanente. Pues esto sucede a costa de la relación de las obras con los estados de cosas, que es donde se constituye la duración. De una intención efímera como la parodia de las novelas de caballerías surgió el Don Quijote de Cervantes. El concepto de duración tiene algo de arcaísmo egipcio, míticamente desvalido; los periodos productivos parecen no pensar en la idea de duración Probablemente, esta idea solo es importante donde la duración se ha vuelto problemática y las obras de arte se aferran a ella ante el sentimiento de su debilidad latente. En este fragmento, Theodor Adorno cuestiona la importancia de la duración el tiempo de las obras de arte. Como bien explica a través del ejemplo de Don Quijote, muchas de las obras que más han perdurado hasta nuestros días no se concebieron con esa intención. Esto también...