Danto: el collage

     Hoy los artistas no consideran que los museos estén llenos de arte muerto, sino llenos de opciones artísticas vivas. El museo es un campo dispuesto para una reordenación constante, y está apareciendo una forma de arte que utiliza los museos como depósito de materiales para un collage de objetos ordenados con el propósito de sugerir o defender una tesis [...] el artista organiza exposiciones de objetos que no tienen entre sí una conexión histórica o formal, más allá de las conexiones que proporciona el propio artista.


  

  En un museo es necesario decidir qué obras se exponen en cada sala y cuáles se quedan en el depósito. Para ello se requiere de una persona especializada en la materia que sea capaz de dar coherencia a la disposición de las obras de arte en función de su estilo y su significado. Así pues, Danto sostiene que la forma de ordenar las obras de una exposición es también un discurso artístico en sí mismo, pues da lugar a un collage que tiene un hilo conductor. Además, estas conexiones también se pueden dar mediante la fusión de dos o más artes diferentes. Por ejemplo, en el cine se suele usar música preexistente cuando el director identifica que la mejor forma de acompañar una escena es fusionándola con una obra de música que ya existía.

   

 El concepto de collage también está presente en la música, donde un concertista o un director deben decidir el repertorio para el programa de un concierto. Algunos conciertos siguen una temática definida o están centrados en una época u autores determinados. Sin embargo, en muchos otros encontramos una gran variedad de obras que suelen formar parte del canon y que el intérprete ha elegido por conveniencia o porque quiere mostrar distintos registros en un mismo concierto. Entonces, ¿cuál es la clave para que un programa musical funcione? No hay una fórmula universal sino que dependerá del juicio del músico y la adaptación del programa tanto al entorno en el que va a actuar como al perfil del público que va a escucharle. Lo que sí es seguro es que un músico que domine un repertorio amplio tendrá más herramientas para crear un programa original y no estará tan limitado como uno que solo estudia las obras más típicas de cada instrumento. Por tanto, una habilidad importante para un músico es la de identificar la sensación que crea cada obra en el oyente y así elaborar un programa compensado en el que el carácter de cada obra se complemente con las demás.

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